Abro los ojos apenas. Una hendija de luz. Un asomo al mundo que me rodea, pequeño, minusculo, irremediable.
Estoy sentado, con frio. Con las manos entre las piernas y temblando.
Tengo frio.
Entran imágenes de luz. Los departamentos, los cables, la ruta.
Todo parece estar en su lugar.
Y sin embargo no es igual.
Una capa de moho reviste todo.
No hay nada que brille con luz propia.
Todo velado. Opacado.
Y el dolor punzante en mi cabeza que no me abandona.
Mal dia.
Por hoy no quiero mas.
Quiero estar lleno de mi.
