Es tarde para ponerme a escribir, son las 0.30 hs del jueves. Tarde para este maldito sistema que tiene los horarios imbéciles que nos impone. Estuve sacando la cuenta y mi reloj biológico está preparado para Nueva Zelanda.
Que desastre!!! O soy yo o alguien se equivocó.
Lo mas probable es que sea yo.
No voy a esquivar el bulto con la frase que usamos generalmente: - “Algo está mal en el Universo…. y no soy yo”.
Mis hábitos nunca se pudieron amoldar al “stablishmen”.
O sea que en la curva de Gaüs yo estaría en alguna parte de la pendiente, no en el centro precisamente.
El esfuerzo que tengo que hacer para dormir antes de las 1.00 es terrible. Tuve que recurrir a pastillas. Ahora ya no puedo dormir sin pastillas, la, la, lala. Era de fito Paez, no?
A veces las pastillas no hacen efecto y recurro al control mental y descargo el cuerpo de energía y siento mi cuerpo sobre la arena y las huellas que deja mi cuerpo en ella y pienso que estoy en un lugar muy agradable, La playa de
En el lugar que yo paraba, estaba un tipo de 30 y algo encargado de la casa y su sobrino de unos 8 años. Elegí esa posada porque cuando me acerqué a preguntar cuanto estaba una habitación por dos dias, el tipo estaba quemando.
Aquí me quedo, dije.
Mas tarde, bajo la sombra de una planta de Mburucujá, encontré a una parejita de argentinos que estaban recorriendo la isla de posada en posada. En menos de un minuto me dijo que el THC era lo que mas le gustaba. Mas que la cerveza incluso
Entonces le preguntamos al tipo si podíamos hacer una historia alli. Y dijo que si, que no había problema.
Armando, para cuando coserás ese botón en el gabán?
Estabamos hablando, fumando y tomando algo, cuando el niño, pobre criaturita inocente, nos trajo una tabla de picar carne, con vegetales arriba y un cuchillo para picarlas. Nos miramos con asombro y el niño, hermosa criaturita de dios se hecho a reir y desapareció dentro de la casa.
- “Loco, definitivamente. Esto es el paraíso”- Dije con convicción.
